La hoja se pierde principalmente en el rastrillado, no en el corte. Cuando entra el rastrillo el material ya se secó, y la hoja seca se desprende del tallo con muy poco movimiento. Importa porque la hoja concentra la mayor parte de la proteína y de la digestibilidad: un heno que perdió hoja conserva el volumen pero perdió lo que alimenta.
Es una pérdida que no se ve en la balanza y sí se ve en el análisis. Los fardos pesan parecido.
Tres regulaciones concentran casi toda la diferencia, y ninguna cuesta dinero. La altura de trabajo del rastrillo: si los dientes tocan el suelo arrastran tierra y castigan la hoja. La velocidad de avance y de giro: más revoluciones no es más rendimiento, es más movimiento sobre material seco. Y el momento de entrada: la regulación mejor hecha, fuera de ventana, pierde más que una regulación mediocre dentro de ventana.
Por eso, cuando alguien pregunta qué rastrillo comprar, la primera respuesta honesta no es un modelo: es a qué hora va a entrar al lote.
Nota de prueba: las cifras de proporción de proteína en hoja y de porcentaje de pérdida fuera de ventana provienen de fuente externa y están pendientes de completar con la cita exacta. La medición propia en campo argentino no existe todavía: cuando exista, esta nota se actualiza.
Estado de prueba: bibliografía externa. Los rangos de esta nota provienen de bibliografía y ensayos externos, pendientes de completar con la cita exacta. La medición equivalente en campo argentino todavía no existe. Así medimos. Cuando cambie el estado, esta nota se actualiza y cambia la fecha.

