Entre 40 y 50 % de humedad para rastrillar, y por debajo de 18 % para enfardar. Por debajo de 40 % la hoja está seca y se quiebra al contacto con el rastrillo; por encima de 50 % el material todavía tiene demasiada agua para pasar al fardo. Entre esos dos números hay, según el día, unas pocas horas.
No son preferencias: son los puntos donde el material cambia de comportamiento físico.
El segundo umbral es el más conocido y el menos discutido —se enfarda seco porque un fardo con agua se calienta—. Pero el primero es el que decide cuánto vale el heno, y es el que más se estima a ojo.
La velocidad de secado cambia con la radiación, la humedad ambiente, el viento y el ancho de la andana. Por eso conviene medir humedad en vez de estimar por días: dos lotes cortados el mismo día llegan a la ventana en momentos distintos.
Rangos de manejo estándar, a confirmar contra bibliografía local antes de publicar.
Estado de prueba: bibliografía externa. Los rangos de esta nota provienen de bibliografía y ensayos externos, pendientes de completar con la cita exacta. La medición equivalente en campo argentino todavía no existe. Así medimos. Cuando cambie el estado, esta nota se actualiza y cambia la fecha.

